El presidente de Baleval defiende el papel del rent a car en la movilidad de las islas y reclama soluciones estructurales frente a la congestión
ECONOMIA DE MALLORCA - 26 de Abril de 2.026
El pasado 19 de febrero, la asamblea de la mayor patronal de los rent a car de Baleares (BALEVAL) ratificó a Cristóbal Herrera como presidente. En esta entrevista, Herrera analiza para Economía de Mallorca los principales retos que tiene el sector, como pueden ser la limitación de los vehículos de alquiler o la digitalización del sector.
-¿Qué balance hace de estos primeros meses al frente de Baleval?
Pues son meses bastante intensos, sobre todo apasionantes, porque la situación que enfrentamos aquí en Baleares no la encontramos en ninguna otra parte de España ni de Europa. Estamos en el centro del debate sobre la movilidad sostenible en las islas. Nosotros seguimos pensando que es un error colocarnos a nosotros en la picota. Lo que hacemos es contribuir a la fluidez del tráfico y a dar servicios al turista. Desde algunos sectores se insiste en que, restringiéndonos a nosotros, se van a solucionar cosas y nosotros seguimos pensando que es un error.
-¿Se ha sentido culpabilizado el sector del rent a car como responsable de, por ejemplo, temas como la masificación?
Claro. Además, lo que hay que tener en cuenta es que nosotros damos respuesta a la demanda que existe. Si hay un volumen X de turistas, nosotros lo que hacemos es prestarles servicios. Somos una consecuencia, no somos la causa, en cualquier caso. Estamos ahí para solucionar ciertos problemas. Si lo que se quiere es combatir la masificación, habrá que actuar sobre otros ámbitos, pero desde luego no sobre algo que es la consecuencia de lo que hay. Entonces, hay que ir a la raíz de los problemas e intentar solventarlos.
-¿Qué medidas propone para afrontar este problema desde Baleval?
Ahora hay proyectos, por ejemplo, de ampliar el tren aquí en Mallorca, pero es que hasta 2032 está proyectado, y ya veremos si realmente en 2032 o más tarde va a llegar al aeropuerto. Si hay ciertas playas o puntos de interés turístico donde hay congestión, gestiona el tráfico de esa zona. No bloquees toda la isla cuando tu problema es a ciertas horas en ciertos puntos. Utiliza medidas tecnológicas que hagan que el tráfico se redirija hacia otros lugares.
Da prioridad al residente sobre el visitante para que tenga plazas disponibles y demás. Lo que no puede ser es pensar que, porque restringes al rent a car o al que viene con su coche, vas a conseguir solucionar los problemas. Porque problemas de tráfico en Mallorca tenemos en enero, en febrero, en marzo, en abril… todos los años, cuando no hay turistas.
Hay que sentarse de verdad y analizar la situación, en lugar de buscar soluciones fáciles y un chivo expiatorio, que en este caso somos nosotros, el sector del rent a car.
-¿Cree que la red de carreteras es mejorable?
Bueno, hay que adaptarse a la realidad que hay. Uno de los efectos que ha habido en estos últimos años con el crecimiento de la población es que hemos visto cómo hay gente que ha salido de Palma y se ha ido a vivir a las poblaciones de alrededor. Eso no solo incrementa el número de vehículos en la carretera, sino que además está creando mucho más tráfico interurbano de gente que va a trabajar y vuelve a Palma.
Sin embargo, las infraestructuras no se han adaptado. ¿Ha habido crecimiento de infraestructuras? Sí, pero no se corresponde con la realidad. Y, sobre todo, si creas transporte alternativo, a lo mejor la gente empieza a utilizarlo y no nos encontramos con tantas personas conduciendo solas y saturando las carreteras todo el año.
-La digitalización del sector es un paso importante. ¿Qué avances están dando en este sentido?
En el tema de digitalización hay dos ámbitos principales. Uno es que el coche cada vez más se ha convertido en un móvil con ruedas y genera una gran cantidad de datos, lo que puede facilitar mucho la operativa. Por ejemplo, en lugar de tener que leer el kilometraje o comprobar el nivel de batería cuando llega el cliente, esos datos pueden descargarse automáticamente antes de su llegada y agilizar la recepción del vehículo. Incluso se puede abrir el coche con el móvil, sin necesidad de llave.
Y, sobre todo, la inteligencia artificial es un gran reto. Aún no sabemos todo su potencial, pero puede ayudar tanto a los clientes a planificar sus vacaciones como a las empresas a ofrecer mejores servicios.
-Aparte de la digitalización, ¿qué retos tiene el sector por delante?
Está el gran debate sobre la descarbonización, que es el principal reto actual y que afecta a todo el sector de la automoción.
Hay una diferencia importante respecto a otros sectores: dependemos completamente de la decisión del cliente. Si un cliente no quiere un vehículo eléctrico, no podemos obligarle a alquilarlo. Hemos introducido más vehículos eléctricos en nuestras flotas, pero eso no significa que haya más coches eléctricos en circulación, sino más coches eléctricos aparcados, lo que supone un incremento de costes.
Necesitamos más infraestructuras, más concienciación por parte de los clientes y también un ajuste de precios. Hay ayudas para la compra, pero no para el alquiler ni el mercado de segunda mano. Para dar salida a estos vehículos, sería necesario dinamizar ese mercado.
-¿Baleares está preparada para una flota 100% eléctrica de vehículos de alquiler?
La ventaja de Baleares es que, al ser islas, la autonomía no es el principal problema. Sin embargo, el reto está en la capacidad eléctrica. Por ejemplo, en el aeropuerto de Palma, donde hay cientos de operaciones diarias, ¿qué capacidad tendría que tener Aena para abastecer todos los cargadores rápidos necesarios?
Incluso si se empezara hoy a trabajar en una subestación eléctrica, podrían pasar más de cinco años hasta que estuviera operativa. Por tanto, actualmente no existe la capacidad ni la agilidad administrativa necesaria para abordar una electrificación total.
-A nivel económico, ¿cómo fue 2025 para el sector?
Existe una tendencia general en el turismo: los visitantes se quedan menos días. Esto incrementa los costes, ya que cada rotación de vehículo implica limpieza, mantenimiento, repostaje, etc. Así, nos encontramos con costes crecientes y estancias más cortas. A nivel de facturación, ha sido un año estable.
-¿Y cómo afrontan 2026?
Seguimos en la misma línea. No esperamos un gran incremento de clientes ni de facturación. Lo que sí pedimos a las administraciones es trabajar en la desestacionalización y en alargar las estancias.
El gran problema en Baleares es que la temporada se concentra en pocos meses, lo que obliga a aumentar y reducir la flota de forma muy brusca, generando tensiones y concentrando la rentabilidad en un periodo corto.
-¿Están llegando las ayudas de los fondos Next Generation al sector?
No están pensadas específicamente para el sector del rent a car. Hay ayudas para la fabricación, pero no tanto para la compra o el alquiler. Nos beneficiamos de los planes MOVES, pero tampoco se adaptan bien a nuestra operativa, ya que exigen mantener los vehículos durante más tiempo del habitual en el sector.
Hemos trasladado estas necesidades al IDAE, ya que sería necesario adaptar las ayudas a la realidad del sector.
-¿Podemos decir que Baleares es un hub internacional del rent a car?
Por supuesto. Cualquier empresa importante del sector tiene interés en estar aquí. Cada año llegan nuevas compañías, lo que demuestra la relevancia turística de Baleares y su atractivo para el sector.
Ver artículo completo en ECONOMIA DE MALLORCA