El detenido se hacía pasar por operario de las compañías para interceptar a los viajeros, recoger las llaves aprovechando sus prisas y llevarse los vehículos con el objetivo de venderlos en el mercado negro
METROPOLI - 4 de Marzo de 2.026
Los Mossos d'Esquadra han arrestado hasta en seis ocasiones durante el mes de febrero a un individuo especializado en la sustracción de vehículos en las instalaciones del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
El ladrón utilizaba un método de engaño: se hacía pasar por empleado de distintas compañías de alquiler para interceptar a los clientes, hacerse con las llaves y llevarse los automóviles con total impunidad para introducirlos posteriormente en el circuito ilegal.
La operativa del detenido destacaba por aprovechar la confusión, el cansancio y las prisas habituales de los viajeros en las terminales aeroportuarias.
Según ha detallado el cuerpo policial a través de sus canales oficiales, el individuo se situaba estratégicamente en las zonas habilitadas para la devolución de las empresas de rent a car. Simulando ser un trabajador de estas compañías, abordaba a los usuarios que llegaban con el tiempo justo para tomar sus vuelos de regreso.
El falso operario engañaba a los conductores y les solicitaba las llaves, fingiendo que él mismo se encargaría de aparcar el vehículo y procesar el trámite de devolución.
Los clientes, confiados en que estaban entregando el coche al personal autorizado, le cedían el control del automóvil y se marchaban hacia los controles de seguridad del aeropuerto sin sospechar que acababan de ser víctimas de un robo.
Una vez que tenía las llaves en su poder y los turistas se alejaban de la zona de aparcamiento, el falso empleado se ponía al volante y abandonaba rápidamente las instalaciones aeroportuarias.
Las investigaciones de los Mossos d'Esquadra han revelado que el objetivo final de estas sustracciones no era el uso personal o el despiece menor, sino la venta directa de los automóviles en el mercado negro, una lucrativa actividad ilícita que nutre a las redes internacionales de tráfico de vehículos robados.
Lo más llamativo de este caso policial es la reincidencia extrema del autor de los hechos y su fijación por el mismo escenario delictivo.
A pesar de los controles de seguridad y la vigilancia constante en el recinto, los agentes de la policía catalana lograron identificar, interceptar y detener a este mismo individuo seis veces a lo largo del mes de febrero.
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