El incendio con explosiones de nueve coches en una campa junto al aeropuerto de Alicante-Elche alerta a los vecinos

Mauro Derqui Zaragoza

El origen del fuego fue por el fallo del motor de un turismo y las llamas se propagaron al resto, en una zona de taller mientras los residentes lamentan los riesgos de tanta acumulación de vehículos

DIARIO INFORMACION - J.R. ESQUINAS / V.L. DELTELL - 1 de Septiembre de 2.026


Susto este martes en la pedanía de Torrellano por el incendio declarado en una campa de vehículos situada en las inmediaciones del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández y en las proximidades del apeadero de Cercanías. El resultado del siniestro, provocado por el fallo del motor de un cochde, ha sido el de siete vehículos calcinados y otros dos afectados en menor medida. Los residentes llegaron a alertar de que se escucharon explosiones fruto del siniestro poniendo nuevamente el foco en este tipo de negocios recriminando que existe un riesgo palpable por la acumulación de tantos coches en terreno rural.

Según ha podido saber este diario, las llamas comenzaron pasadas las 14 horas en uno de los vehículos y se propagaron posteriormente a los que se encontraban estacionados a su alrededor. Según los vecinos de la zona, que captaron la escena con vídeos grabados con los móviles, se escucharon varias explosiones por las afecciones en los vehículos, que quedaron completamente arrasados en línea en el solar.

El fuego generó una importante columna de humo que pudo apreciarse desde distintos puntos de la pedanía alertando a la población ya que debido a la inmensidad del humo parecía que el incendio provenía del núcleo urbano y no del entorno más rural. Los propios trabajadores de la campa trataron inicialmente de contener las llamas utilizando los extintores de las instalaciones, aunque la rápida evolución del incendio hizo insuficientes estos primeros intentos y se dio aviso a las 14.26 horas a los bomberos.

 

Extinción

 

Hasta el lugar se desplazaron cuatro dotaciones del parque de Elche incluido el retén de Santa Pola con tres vehículos de extinción y un vehículo jefatura. Los efectivos del consorcio provincial estuvieron trabajando activamente por más de una hora hasta dar por controlado el incendio sobre los coches y una valla por cipreses que también se vio afectada, aunque el fin de la intervención fue a las 17.09 como confirmó el consorcio. En las labores también intervinieron patrullas de la Policía Local y de la Policía Nacional para prestar apoyo. El fuego se originó en la zona de taller de la campa, un espacio en el que permanecen vehículos que presentan algún tipo de avería o desperfecto, según explicaron responsables de la empresa. Desde el Consorcio Provincial de Bomberos no se establecía por el momento un origen determinado, apuntando a un fallo de motor en uno de los turismos como una de las primeras hipótesis.

La responsable de la campa, María Gallego, apuntó, sin embargo, a un posible problema mecánico en uno de los coches. Según explicó, el vehículo presentaba previamente un daño y el incendio comenzó cuando se trató de ponerlo en marcha. "Al intentar arrancarse no ha arrancado y se ha quemado el motor; ha empezado el fuego y se ha iniciado el incendio", relató a preguntas de este diario.

 

Fallo técnico

 

Esta versión situaría el origen en un posible fallo del propio vehículo y no en una combustión relacionada directamente con las altas temperaturas, aunque esta circunstancia deberá determinarse una vez se esclarezcan las causas del incendio. La responsable aseguró que en una década trabajando en estas instalaciones nunca había presenciado un suceso de estas características. "No suelen verse todos los días", señaló. El incendio quedó finalmente extinguido tras la actuación de los bomberos sin que hubiera que lamentar daños personales.

La responsable confirmó además que las llamas comenzaron precisamente en la zona destinada al taller. La campa lleva alrededor de dos décadas en funcionamiento y forma parte de los negocios existentes en el entorno aeroportuario en los que se almacenan numerosos vehículos, entre ellos coches procedentes del alquiler que posteriormente pueden comercializarse tanto a particulares como a empresas dedicadas a la compraventa.

 

Documentación

 

Sobre el lugar la Policía Local solicitó a los responsables documentación relacionada con la actividad y las instalaciones para comprobar su situación administrativa. Según la información recabada en el lugar, los responsables disponían de un contrato de alquiler en vigor. Eso sí, los actuales gestores señalaron que habían asumido la responsabilidad del negocio hacía apenas unos meses y que parte de la documentación había sido gestionada anteriormente por otros compañeros, todo para justificar que tenían que localizar más "papeleo" solicitado por el cuerpo de seguridad municipal, y más después de que en los últimos meses el Ayuntamiento haya arreciado el control sobre las campas y ya se hayan clausurado algunas por irregulares.

La asociación vecinal Vial de Torrellano lamenta el siniestro y aprovecha para denunciar el riesgo que sufren los moradores, con casas de campo y piscina junto a estos negocios que tildan de "ilegales", alertando del peligro incluso para el tráfico aéreo.

La Asociación Vial del Aeropuerto Alicante-Elche salía inmediatamente a lamentar la "peligrosidad" del suceso. Su presidente, Juan José Mateo Rocamora, ponía de manifiesto el riesgo sobre el que viene alertando desde hace tiempo y reclamaba al Ayuntamiento una actuación más contundente sobre estas instalaciones. Mateo considera que la elevada concentración de automóviles en algunas parcelas, en determinados casos prácticamente pegadas a viviendas, al propio casco urbano de Torrellano y al aeródromo, podría provocar consecuencias mucho más graves si un incendio alcanza una campa de mayores dimensiones o se reacciona un poco más despacio.

 

Explosiones junto a las viviendas

 

La presencia de combustible y otros componentes de los vehículos en el incendio provocó, según los testimonios recabados por la asociación, varias explosiones durante el desarrollo del fuego. Mateo Rocamora explicaba a INFORMACIÓN que algunos residentes escucharon fuertes estruendos antes incluso de conocer qué estaba ocurriendo. “Al principio no sabía ni de dónde venían, estaban asustados, pensaban que podía ser incluso algún accidente en el aeropuerto”, relataba el presidente vecinal sobre los testimonios que recibió tras el suceso.

La inquietud aumentó al comprobar que las detonaciones procedían de los vehículos cercanos y observar la columna de humo negro generada por las llamas. Según el representante de la asociación, había incluso familias en sus casas y niños bañándose en piscinas próximas cuando comenzaron a escucharse las explosiones.

El colectivo pone el foco especialmente en la proximidad entre determinadas campas y las zonas residenciales. En el caso del incendio de este lunes, asegura que hay viviendas justo enfrente de la parcela afectada. Para la asociación, esa cercanía evidencia las consecuencias que podría tener un fuego de mayores dimensiones si las llamas se propagaran entre decenas o centenares de vehículos. “Si en vez de nueve coches son 900, podía haber salido ardiendo toda la pedanía”, advierte Mateo Rocamora, que considera que el episodio debe servir para revisar la legalidad de la ubicación y de las condiciones de seguridad de este tipo de negocios.

El presidente vecinal sostiene desde hace años que las empresas vinculadas al alquiler y estacionamiento de vehículos desempeñan una actividad económica necesaria en el entorno aeroportuario, pero reclama que se ubiquen en espacios adecuados y suficientemente alejados de los núcleos residenciales. A su juicio, la solución no pasa por impedir la actividad, sino por ordenarla y trasladar aquellas instalaciones incompatibles con la proximidad de las viviendas.

 

Preocupación por el aeropuerto

 

La asociación extiende su preocupación a la seguridad y operatividad del aeropuerto de Alicante-Elche, debido a la proximidad de algunas de estas parcelas al recinto aeroportuario. Mateo Rocamora destacaba este martes la gran cantidad de humo negro que generó el incendio y advertíade las consecuencias que podría ocasionar un fuego considerablemente mayor. El colectivo teme que una columna de humo de grandes dimensiones pueda llegar a condicionar las operaciones aeroportuarias, obligando eventualmente a cancelar despegues o desviar vuelos con destino a Alicante-Elche hacia otros aeropuertos si afectara a las condiciones de seguridad.

Mateo Rocamora recuerda que la proximidad de grandes concentraciones de automóviles supone un factor de riesgo que debería tenerse en cuenta no solo desde el punto de vista vecinal, sino también por su posible incidencia sobre una infraestructura por la que transitan millones de pasajeros cada año.

El presidente de la asociación cuestiona además que puedan existir grandes acumulaciones de vehículos junto a las casas cuando otras instalaciones están sometidas a distancias y condiciones específicas respecto a los núcleos habitados. En este sentido, alude a las distancias planteadas para determinadas instalaciones solares y reclama criterios de seguridad igualmente exigentes para unas campas en las que se concentran vehículos con combustible y otros materiales inflamables.

El colectivo vecinal sostiene que lleva años denunciando la proliferación de estas instalaciones a través de sus redes sociales y ante las administraciones. Mateo Rocamora asegura disponer de información catastral y documentación relativa a las parcelas que rodean las viviendas y reclama que se revise individualmente la situación urbanística y administrativa de cada actividad.

“No puede ser que en un suelo catastral que es de clase rústico y uso agrícola se estén quemando seis coches. ¿Cómo se pueden quemar seis coches en una tierra agrícola?”, cuestiona el representante vecinal, que reclama aclarar qué autorizaciones tiene cada una de las actividades implantadas en la zona.

 

Más actuaciones municipales

 

La asociación reconoce que el gobierno municipal ha iniciado actuaciones para cerrar campas que considera irregulares, una iniciativa que Mateo Rocamora valora como una muestra de voluntad para afrontar el problema. Sin embargo, considera insuficiente el ritmo de intervención y asegura que algunas de las instalaciones que más preocupan a los residentes por encontrarse junto a sus viviendas continúan funcionando. “El alcalde ha tenido muy buena intención de ir cerrando campas que son ilegales”, señala el presidente vecinal, aunque añade que las situadas alrededor de las casas son, a su juicio, “las más peligrosas” y sostiene que sobre algunas de ellas “no se ha hecho absolutamente nada”.

La asociación reclama por ello que el Ayuntamiento intensifique las inspecciones y compruebe las licencias, usos del suelo y medidas de seguridad de las instalaciones dedicadas al estacionamiento o acumulación de vehículos en todo el entorno del aeropuerto y Torrellano.

Rocamora insiste en que la seguridad de los residentes debe prevalecer y considera que el incendio de este lunmarteses representa una advertencia de lo que podría suceder en caso de que las llamas alcanzaran una instalación con muchos más automóviles. El colectivo teme especialmente un posible efecto en cadena entre vehículos por la presencia de combustible y otros elementos susceptibles de arder o explotar.

El incendio de los nueve coches ha reforzado así una reivindicación que los residentes del entorno llevan tiempo planteando. Tras escuchar las explosiones y contemplar una espesa columna de humo a escasa distancia de sus casas y del recinto aeroportuario, la asociación advierte de que un incidente de mayores proporciones podría desembocar en una tragedia y pide actuar antes de que se produzca un suceso con consecuencias personales.


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